No sé cuál es la infinita necesidad de cobrarse revancha por cada acto que no favorece al ser humano. Como defecto, es normal, pero luchar contra ese impulso que te lleva a putear a la otra persona es tremendamente complicado y a la larga se transforma en un acto de absoluta paciencia.
Ayer una chica con la cual estuve, espero para enviarme un mensaje con una amiga, decía que era un maricón. Realmente, me hirió el ego, pero más que eso me pareció una actitud muy inmadura. Y claro, esperas un mínimo de respeto de la otra persona en estas situaciones, más porque se supone que en gran parte se lo debes.
El punto principal va más allá de cuantas cosas me pudo decir o no, Lo que es importante es como un individuo cree que diciendo ese tipo de cosas se le pasará la rabia. Nuevamente caigo en esta perpetua persecución de que soy un santo, pero lo que más lamento es que es verdad, voy 2-0 con las veces que no hago nada y gratuitamente soy usado como alfombra (sin desmerecer su noble trabajo)
¿Es necesario que caigas tan bajo de recordar y sacar en cara tu odio cada vez que miras a una persona a los ojos? ¿ Es eso lo que tu dios querría? Todas esas cosas de iglesia en que alguna vez hablaste y pusiste por delante ¿Dónde quedan? Soy un mejor religioso siendo ateo y blasfemo que mucha gente que ataca para sentirse bien
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